Cultura participativa en bibliotecas españolas

Originalmente publicado en: https://labsbibliotecarios.es/cultura-participativa-en-bibliotecas-espanolas/

Empezar este texto con la afirmación de que no podemos pensar en bibliotecas sin que exista una participación ciudadana puede parecer una afirmación demasiado rotunda pero, si hacemos una pequeña revisión, nos daremos cuenta de que son dos conceptos que están unidos desde hace ya mucho tiempo y que, además son una oportunidad y una garantía de derechos para la ciudadanía.

Empecemos por el principio, ya en 1994 el “Manifiesto de la Unesco sobre la Biblioteca Pública” se hablaba de nuestro papel fundamental en la participación constructiva y la consolidación de la democracia” y no es casualidad que en la actualización que se ha publicado recientemente (julio 2022) se incluya este aspecto en la propia definición de biblioteca pública cuando dice que “ Ofrece un espacio de acceso público para la producciónAcciones que deben ser realizadas durante el desarrollo del laboratorio (por ejemplo: coordinación de participantes y actividades, documentación etc... de conocimiento, la puesta en común y el intercambio de información y cultura, y la promoción de la participación ciudadana” .

No cabe duda que las bibliotecas son instituciones que trabajan en un ecosistema (educativo, cultural, informativo, de ocio) con agentes variados con los que cuentan para desarrollar nuestras actividades y servicios pero también es cierto que, al menos en España, como la biblioteca pública es mayoritariamente un servicio público, la participación ciudadana no se ha incluido en la gestión y organización bibliotecaria propiamente dicha pero sí en la colaboración, la ejecución o el desarrollo de proyectosIniciativas que son desarrolladas en los laboratorios ciudadanos por equipos de trabajo interdisciplinares, con el apoyo de los mentores y mediadores.... o actividades concretas. Y que, aunque sea de forma muy dispar, desde hace ya mucho tiempo existen proyectos que han sido inspiración y ejemplo para el resto de bibliotecas. Un ejemplo cercano, es la Junta Multicultural (1) de las Bibliotecas de Gandía como corazón y motor de la biblioteca multicultural con participación y representación de todas las nacionalidades para la selección de fondos, la traducción de materiales y la propuesta de actividades. También es interesante el proyecto “En buena vecindad” del Sistema de Bibliotecas públicas de Medellín, que propone el trabajo desde la base y sobre el que podremos profundizar en otros artículos futuros.

Estos artículos son una invitación a reflexionar sobre las cuestiones relativas a la cultura participativa en las bibliotecas y por ello una primera cuestión a tener en cuenta sobre la participación ciudadana en las bibliotecas es plantearse qué es y qué no es participación ciudadana. Conviene recordar que algunas prácticas bibliotecarias tradicionales de comunicación con los y las usuarias son exactamente eso, comunicación y no tanto “participación” (un ejemplo rápido, las desideratas). En el libro “Bibliotecas Ciudadanas” João de Sousa Guerreiro y Nona Domínguez Sanjurjo incluyen una muy buena aclaración sobre este tema.

Según la interpretación de Nicholson (2019, 3) con respecto a la conceptualización que hacen Jenkins et al ( 2009, 7) (2) sobre la cultura participativa, una organización que promueve la misma es una institución donde:

  • hay pocas barreras para el compromiso artístico y el compromiso cívico,
  • existe un fuerte apoyo para crear y compartir creaciones,
  • algún tipo de tutoría informal mediante la cual los participantes experimentados transmiten el conocimiento a los novatos,
  • los miembros creen que sus contribuciones son importantes
  • los miembros sienten algún grado de conexión social entre ellos.

El proyecto LABBBS , que arrancó hace ya algunos años, es un proyecto totalmente alineado con estas cuatro afirmaciones y una de sus aspiraciones es motivar, formar y acompañar a las bibliotecas que se animen a incluir la cultura participativa en su día a día. Somos conscientes de que aporta y demanda una nueva mirada a los servicios bibliotecarios de este país.

Además, desde LABBBS entendemos la cultura participativa en las bibliotecas en clave de oportunidad en el contexto político y social en el que nos encontramos en el que se aboga por nuevas formas de gobernanza participativa (en las administraciones públicas y en el resto de organizaciones). ¿ Pueden las bibliotecas implicarse en las nuevas gobernanzas y ser agentes activos e inspiración tal como se incluye en la definición del Manifiesto?. Sin duda, las bibliotecas son una de las instituciones que reúnen las condiciones para impulsar la participación social y tienen ya historias y experiencias.

Algunas bibliotecas españolas han cogido este testigo. Precisamente por ello se ha puesto en marcha desde el Consejo de Cooperación Bibliotecaria el estudio sobre la cultura participativa en las bibliotecas españolas que se publicará en breve y que pretende dar respuestas a preguntas como ¿Hay una cultura participativa en el entorno bibliotecario en este país? ¿Qué características de esta cultura participativa cumple LABBBS? ¿Qué oportunidades tienen las bibliotecas en el movimiento participativo y social? y otras muchas más que están surgiendo durante el proceso.

Notas

(1) SENDRA, Gisela. “Bibliotecas públicas de Gandía: el making-of de la Junta Multicultural” En: Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios, N° 110, Julio-Diciembre 2015, pp. 18-33 Disponble en: https://www.aab.es/app/download/25544741/Sendra.pdf

(2) Jenkins, H., R. Purushotma, M. Weigel, K. Clinton, and A. J. Robison. 2009. Confronting the challenges of participatory culture: Media education for the 21st century. Cambridge, MA: MIT Press.

Para finalizar queremos abrir el diálogo con toda la comunidad LABBBs sobre este tema e incluimos aportaciones personales de algunos miembros del Grupo de Trabajo LABBBs a este artículo.

Alicia Sellés – La cultura participativa es una gran oportunidad para las bibliotecas porque facilita la escucha activa de las inquietudes de la comunidad y amplifica las posibilidades de acción.

Oskar Hernández – Promover la participación ciudadana desde entornos bibliotecarios implica que seamos capaces de construir espacios físicos y/o simbólicos de apertura y seguridad en nuestras bibliotecas para que puedan ser reconocidas todas las voces que se sientan implicadas, afectadas o concernidas por un determinado tema, actividad o programa. Fomentar la participación no significa que las bibliotecas “den la voz” a una persona o un colectivo, porque cada cual ya tiene su propia voz. Tampoco significa “representar” a nadie, sino fortalecer y reconocer la capacidad que tiene cada cual para autoenunciarse.

Arantza Mariskal – Me remito a unas palabras de nuestro compañero Javier Pérez Iglesias en cuanto a que debemos asegurar la participación de las personas en las bibliotecas: “[La gente] Debe poder estar presente en todo, hasta en lo que hemos considerado siempre estrictamente bibliotecario como es el catálogo”.

Núria Pons – La participación ciudadana en bibliotecas una oportunidad para la apropiación de un espacio público.

¿Qué opináis de la cultura participativa en bibliotecas? Podéis hacer vuestras aportaciones a través de los comentarios a este artículo.